…
Hablas… y parece que no te escuchan.
Piensas… y parece que no te entienden.
Sientes… y parece que no te responden.
Entonces qué, ¿hablas al viento? ¿Eres parte de él?
Piensa entonces que el viento
es una extensión tuya,
que en realidad es él
quien te lleva a otros lugares.
Si hay otras personas
que en tu tránsito por el viento
te escuchan, te entienden o responden a tus sentimientos,
mejor porque te sientes acompañado.
Pero no dependas de ellas
Porque, por esperar en vano su atención,
te puedes quedar solo
o peor, te puedes sentir solo y desilusionado.
Que tu alma fluya con el viento
y que tus pensamientos alcancen lejanos parajes
sin que las montañas de la indiferencia o de la incomprensión
interrumpan tu viaje
Llegarás donde quieres llegar
porque así te llama tu naturaleza
y harás lo que tienes que hacer
porque debes responder a tu propio llamado.
Así puedes estar
mas allá de lo que te entiendan,
puedes estar más allá,
lejos en el viento.
***
(mira el video donde el autor lee este texto aquí)