Voy a relatar un caso médico que no tiene ninguna explicación lógica ni científica. Lo he comentado con colegas médicos aquí en Bolivia y en congresos internacionales, nadie cree que se trate de un evento real. Pero lo es: yo lo viví.
Se inició a las tres de la tarde del miércoles 18 de junio de 1997. Una señora de veintiocho años de edad, que tenía 24 semanas de embarazo, acudió a Emergencias de la clínica de la cual yo era jefe de Neonatología. Ella reportó haber dejado de sentir, hacía un tiempo, el movimiento del bebé en su vientre. Temía que algo le haya pasado.
Pasó al consultorio del ginecólogo, quien hizo los chequeos médicos correspondientes. El monitoraje (de la pantalla donde se ven los latidos del corazón) mostraba una línea continua, el sonique (con el que se escucha al corazón) no captó ningún latido cardíaco y la ecografía no detectó ninguna actividad. La conclusión: el bebé estaba muerto.
El doctor le dijo a la madre: “Tenemos que terminar el embarazo y sacar al bebé, para ello vamos a hacer un parto provocado para no intervenir con una cirugía. Debemos internarla inmediatamente”. La señora y su esposo dieron el consentimiento para el procedimiento y ella fue internada para recibir los medicamentos que le provocarían las contracciones del útero.
PARTO
A las ocho de la noche, es decir, cinco horas después del arribo a la clínica, se inició el trabajo de parto. En el quirófano estaban presentes solamente el ginecólogo y dos enfermeras. No fue necesaria la presencia del pediatra.
Cuando la madre expulsó a su hija (era mujercita), el ginecólogo tomó a esta en sus manos y verificó nuevamente si había latidos en el corazón, en la arteria carótida (en el cuello) y en el cordón umbilical. No había ningún signo vital. La entregó a la enfermera, quien la envolvió en una sábana y la puso sobre la bandeja de la sala.
El doctor siguió atendiendo a la madre. Sacó la placenta, la analizó y vio que no había nada raro. Terminó de hacer el procedimiento de rutina, hizo el aseo y dejó lista a la señora para que las enfermeras la pasen a su pieza.
El padre y toda la familia estaban esperando afuera del quirófano. El doctor salió y le dijo al padre que le entregaría un certificado con el cual podría hacer las gestiones para sacar a la bebé de la clínica y enterrarla.
Una de las enfermeras llevó a la madre en la camilla hacia su habitación, mientras que la otra se quedó para hacer la limpieza de instrumentos.
El ginecólogo fue al mostrador de la enfermería, pidió que le den un certificado de defunción, lo llenó y con él se fue a la habitación para entregárselo al padre. Toda la familia estaba en la pieza, llorando la pérdida y apoyando a la madre.
Ya eran las nueve de la noche. La enfermera que se quedó en la sala de partos estaba terminando con sus quehaceres de limpieza, cuando oyó un gemido.
EMERGENCIA
El gemido provenía de la bandeja donde estaba la bebé. Era un “iii iii iii” casi imperceptible. Se asustó. Se acercó y vio que la niña estaba respirando. ¡Era imposible! Una hora antes se verificó que no tenía signos vitales.
Cogió el teléfono y llamó por el interno a la pieza: “¡Doctor, doctor, no está muerta, está gimiendo!”. El ginecólogo corrió al quirófano, verificó que, efectivamente, estaba respirando y pidió a la enfermera que se ponga en contacto inmediatamente con el jefe de pediatría-neonatología de la clínica, que era yo.
“¡Llame al Dr. Via Reque, que venga en este momento!”, instruyó.
Afortunadamente, me encontraba cerca del vecindario. En ese entonces no había celulares, los médicos recibíamos las llamadas de urgencia por el bíper, que era un aparato que solo mostraba mensajes de texto enviados desde una central. El mensaje decía: “Llamar urgente a la clínica, sala de partos”.
Conseguí un teléfono, llamé y me comuniqué con la sala de partos. Me respondió la enfermera. “Doctor, necesitamos que venga inmediatamente. ¡Hay una prematura que no tenía signos vitales hace una hora y que ahora está viva!”.
INTERVENCIÓN
Llegué a la clínica aproximadamente a las nueve y cuarto de la noche. Lo recuerdo como si fuera ayer. Me encontré con una bebé prematura muy chiquita, que medía 15 cm y apenas llegaba a pesar 500 g. Respiraba muy poco. Hice la reanimación, estimulé su respiración, le di oxígeno, le di calor con las lámparas de la incubadora y seguí todo el procedimiento que hacemos en estos casos. Logré estabilizarla, pero sabía que eso era solo el principio.
Llamé al padre y le dije: “Mire, ahí está su hija. Las posibilidades de vida son del 1%, porque es muy chiquita, ha estado mucho tiempo sin latidos en el vientre de la madre y después una hora en la bandeja de la sala de partos, sin oxígeno ni calor. Las probabilidades de que muera son del 99%.
Y continué: “Si quiere que la atendamos aquí en la clínica, le va a costar mucho dinero. Un día en terapia intensiva cuesta entre 700 a 1000 dólares. Si no tiene las posibilidades, le doy una nota para que vaya a la maternidad del Hospital Percy Boland, donde la atenderán en forma gratuita. Usted decide qué hacer”.
El papá me respondió que conseguiría el dinero, que hagamos todo lo posible para salvar a su hija ahí mismo en la clínica. Entonces, la llevé inmediatamente a terapia intensiva y llamé a los terapistas de recién nacidos que trabajaban conmigo. Entre estos cuatro doctores y mi persona llevamos a cabo un riguroso tratamiento por las siguientes semanas.
TRATAMIENTO
Lo primero que me llamó la atención fue que la recién nacida no tenía uñas, todavía no se habían formado. Después estaba su piel, que era extremadamente delicada. Cuando le pusimos la gasa con alcohol en su ombligo, para tapar el cordón umbilical cortado, la piel se le quemó.

Cada día que pasaba era una batalla. Estaba entre que se moría y sobrevivía, otra vez se moría y otra vez sobrevivía. Las enfermeras entraban, la miraban y decían: “Si vive es un milagro”.
La bebé estuvo con respirador por casi tres meses. Recibió varios antibióticos, antimicóticos, albumina humana, transfusiones de sangre y noventa frascos de gamaglobulina endovenosa. También recibió alimentación endovenosa hasta que pudo comenzar a succionar leche, que se le fue aumentando paulatinamente. Le vino una septicemia, después una infección por hongos.
Estuvo 85 días en terapia intensiva. Después, salió a la pieza y, recién a los 95 días, pudo irse a su casa. Cuando salió de la clínica tenía 25 cm de tamaño y pesaba 1400 g. Se fue a casa con la misma enfermera que la atendió desde el inicio.
¿SECUELAS?
Mientras hacía el tratamiento en terapia intensiva, yo me preguntaba acerca de las secuelas a nivel neurológico que podrían presentarse. Normalmente, cuando a un recién nacido le falta el oxígeno por tres minutos, o por cinco como máximo, ya hay daños cerebrales considerables e irreversibles. En este caso, la niña estuvo sin respirar y sin latidos de corazón por varias horas dentro del útero de la madre y por más de una hora en la bandeja del quirófano, donde además estaba sin calentarse en pleno invierno cruceño.
A los 3 meses de salir de la clínica la trajeron para consulta. La niña ya sujetaba bien su cabeza, que es el primer síntoma de un desarrollo neurológico normal. Cuando estaba por los 9 a 10 meses ya se sentaba. Y cuando estaba por el año y tres meses, ya se paraba.
Era sorprendente y completamente inexplicable. Caminó, entró al kinder y después al colegio. A los siete años entró al Club 7, que es un club de gimnasia, y llegó a ser campeona nacional de salto.
Su desarrollo neurológico fue completamente normal. El único daño que ha tenido, que se lo ha notado en toda su vida, ha sido una baja de audición al 60-70%. Sin embargo, esto se compensó porque siempre llevaba audífonos en los dos oídos, con lo que su audición subió al 90-100%.
EXPLICACIONES
He contado este caso muchas veces a pediatras, terapistas, neonatólogos, ginecólogos y profesionales de otras especialidades aquí en Bolivia y en muchos congresos en el exterior. Les decía: “¿Cómo puede ser posible que esta niña, que estaba muerta dentro del útero de la mamá, estaba muerta cuando nació, se la puso en una bandeja fría y sin oxígeno por una hora, empezó a respirar sola, y no tiene daños neurológicos? ¿Y, además, que resulte después campeona nacional de salto y pueda estudiar normalmente como cualquier niño?”.
Varias veces recibí miradas de incredulidad de mis colegas, como si yo hubiera inventado el caso. Me dijeron que lo que cuento es imposible porque niños con falta de oxígeno por varios minutos inevitablemente tienen daños neurológicos considerables: no se pueden sentar cuando corresponden, no hablan, no caminan bien y tienen muchísimas limitaciones.
En mi larga carrera profesional como médico pediatra, nunca vi ni escuché algo parecido, no hay explicación lógica posible. Hasta ahora, sigo admirado de lo que sucedió.
RELATOS DE LOS PROFESIONALES QUE APOYARON
En febrero de 2019, es decir 22 años después del suceso, se volvió a reunir el equipo médico en un evento social, recordando lo que había sucedido. A continuación, están los relatos de quienes quisieron compartir su experiencia.
OSVALDO GALVIZ (terapista neonatal)

He atendido este caso desde la noche en que nació la bebé hasta su último día en la clínica. Mi principal función como terapista fue proveer la alimentación parenteral, es decir, darle vía intravenosa los preparados que contenían su alimentación, medicamentos o cualquier otra sustancia que necesitara su organismo. La mamá no podía brindar leche, así que la subsistencia de la bebé dependía de lo que yo le daba.
LAS VÍAS VENOSAS
El problema más grande que tenía era encontrar las vías venosas para aplicar su alimentación. Ya no me acuerdo cuántas punciones (inyectar las agujas) le hice en las vías periféricas como los brazos; llegó un momento en que ya no había dónde más ponerle. La bebé tenía solo 15 cm de largo y sus venas eran muy chiquitas.
Tuvimos que arriesgarnos a hacer una punción en vía central, lo cual era muy delicado, especialmente para nosotros que éramos médicos jóvenes. El Dr. Via Reque instruyó que venga el mejor especialista de la ciudad para hacer este procedimiento. Tardamos un poco en encontrarlo, porque era muy requerido en las clínicas.
Cuando finalmente llegó, yo estaba nervioso. Por mi lado, ya había hecho técnicas como esta en otro hospital, pero nunca al nivel del experto y con nacidos tan chiquitos. Así que entramos a Neonatología de la clínica y entre los dos empezamos el tratamiento. La situación era un poco apremiante porque la paciente no había recibido su alimentación en las últimas horas.
El doctor finalmente hizo el procedimiento, ¡pero no pudo encontrar la vena! El tiempo estaba en contra nuestra, no teníamos muchas posibilidades de seguir probando. Me pidió que lo haga yo. Lo hice ¡y en treinta segundos agarré la vena! “Había sido bueno usted”, me dijo. Fijamos la manguerita para la alimentación ahí mismo.
Las próximas veces que teníamos que hacer un procedimiento como este en la clínica, me pedían a mí que lo haga, por el éxito que tuve en este caso.
MUESTRAS DE SANGRE
Sacar muestras de sangre a una bebé tan chiquita era otra proeza. A veces teníamos que sacar sangre varias veces al día para llevar al laboratorio. Actualmente hay monitores que miden la oxigenación y el pH sin necesidad de sacar muestras, pero en ese entonces solo podíamos cuantificarlo con sangre fresca.
Había dos problemas. El primero era que ella no podía formar su propia sangre todavía, así que había que reponer inmediatamente cualquier muestra que se le sacara. El segundo problema era que ella solo tenía 40 ml de sangre en su organismo, ya que la relación es de 80 ml por cada kilo de peso, y ella pesaba 500 gramos.
Debíamos ser muy cuidadosos en no sacarle mucho. Con 0,2 o 0,3 ml parecía suficiente; a veces sí lo era y otras veces no. La frustración era sacarle y que no sirva, que no alcance, o que se coagule en el camino, por lo que otra vez teníamos que hacer todo el procedimiento. Hubo días en que se le sacaron hasta 10 ml de muestras.
EL OXÍGENO
Otro de los temas que nos preocupaba mucho era la exposición al oxígeno. Los tubos de oxígeno que se usaban en las clínicas en ese entonces tenían una concentración del 100%, que es diferente al aire normal que respiramos. El aire del medio ambiente tiene aproximadamente 21% de oxígeno y 79% de nitrógeno.
El oxígeno concentrado puede ser fatal para los prematuros. Con mucho oxígeno se pueden dañar los ojos, los pulmones, el cerebro, los oídos, los riñones, hasta puede dejar lesiones permanentes. La PCI (Parálisis Cerebral Infantil) se puede dar por sobredosis de oxígeno. No teníamos en ese entonces cómo modificar el volumen de los tubos.
La bebé tuvo tanta exposición al oxígeno puro que podía haber tenido muchos daños irreversibles. Afortunadamente, no le pasó nada.
MEDICAMENTOS
Teníamos que tomar decisiones sobre cuántos medicamentos ponerle, porque podíamos producir fallas hepáticas (en el hígado) irreversibles. Era una opción de acuerdo al riesgo-beneficio implicado: si no le poníamos, la paciente podía morirse y, si le poníamos, tendríamos que luchar a futuro contra un posible daño hepático.
A veces debíamos tomar decisiones a altas horas de la noche. El médico principal no estaba disponible y las enfermeras no querían que la toquemos, pero lo teníamos que hacer. Eran decisiones que tomábamos los terapistas basados en la literatura que teníamos a mano.
Llegó un momento en que la pregunta: “Ahora, ¿qué hacemos?” era demasiado frecuente. Su salud era un tobogán constante, tenía crisis casi cada día. Nos pusimos un período de espera al que llamamos “período ventana”, dejando las cosas sin tocar. Esperábamos los resultados de los cultivos, a veces no había mucho más que hacer.
Las intubaciones por la garganta eran otro lío, el laringoscopio apenas entraba. Yo agarraba el tubo con dos deditos y apuntaba. Nos daba pena la glotis, que normalmente sufre mucho por la intubación. Los pacientes que han tenido muchos de estos procedimientos son roncos o tienen la voz dañada, pero ella no tiene nada de eso.
CRISIS QUE VIENEN Y SE VAN
La bebé tuvo paros cardíacos. Para reanimarla usábamos los dedos, porque su tórax era muy chiquito: diez reanimaciones con un dedo, veinte con dos dedos, no podías hacer treinta, daba miedo quebrarla.
Hubo también una infección que no se le pasaba con ningún medicamento disponible en la ciudad. De alguna manera, la familia se las arregló para traer un antibiótico nuevo que acababa de salir en Chile y afortunadamente sí funcionó. Esa droga era una novedad en otros países.
A veces parecía que todo iba bien y nosotros estábamos contentos. Al día siguiente su salud decaía; a los días, otra vez mejoraba. Era agotador, pero no podíamos darnos por vencidos. Poco a poco, con el pasar de las semanas, la veíamos más gordita, más cachetoncita. Su piel se hacía más dura: cuando la apretábamos, no se marcaba.
¿Y LAS PALABRAS DE ALIENTO?
Creo que quienes más turnos nocturnos hemos hecho entre los doctores fuimos Ronald Pedraza y yo, tal vez por ser los más jóvenes del equipo. Había situaciones donde no había quién se quede en las noches. Le decía: “Choco, ¿te quedas tú o me quedo yo?”. A veces no volvía a mi casa por quedarme.
El Dr. Via Reque, quien era el jefe de Neonatología de la clínica y nuestro jefe directo, supervisaba el caso personalmente. Queríamos que él dijera algunas palabras motivadoras, alentadoras, algo así como: “¡Pobrecitos ustedes que se han quedado toda la noche!”. Pero se limitaba a decir: “Tranquilo, lo que va a pasar, va a pasar. Sigámosle, estamos bien”.
MISTERIO Y MILAGRO
En el tratamiento, había días en que no sabíamos por qué su metabolismo respondía de una u otra manera. No había explicaciones lógicas. Era como un misterio y un milagro al mismo tiempo, porque solo así lo podíamos explicar.
Actualmente yo trabajo en el departamento de Neonatología de un hospital. A las madres les cuento la experiencia que he tenido con este caso para infundirles un poco de fe. Les digo que tienen que confiar en el de arriba y también un poco en nosotros los médicos; aunque al final es Él quien nos va a guiar.
KATTY CALZADILLA (enfermera)

Estuve justo en el turno de la tarde el día en que la bebé nació, fui la primera en intubarle. Me tocó también contar la historia clínica de los 65 días que estuvo en el ventilador, ya que permanecí todo ese tiempo ahí.
Hubo muchas crisis, hasta tuvo paro cardíaco y la reanimamos. Cuando ya estábamos saliendo adelante con un tratamiento, otra vez volvíamos hacia atrás, era como empezar de nuevo. Entre todas sufríamos.
Cada vez que ella tenía un cumplesemana o un cumplemés, le dábamos un regalito. Era para darle ánimos a la niña y también para darnos ánimos a nosotras mismas. Le traíamos hasta postales de la Madre Teresa de Calcuta, que pegábamos en la servocuna.
Cuando se la dio de alta de terapia intensiva, la pasamos al frente a un cuartito que tenía su cuna. Ahí su mamá la cargaba en una silla como bebé canguro, así se calentaba. Lo importante era que gane peso, porque solo recibía leche y antibióticos.
Me acuerdo de que muchas noches la mamá estaba completamente agotada, con sueño. “Vámonos”, le decía. “No, todavía, un rato más”, me respondía. Se iban tarde a su casa, a veces a la una de la mañana. Su hermanito mayor, que solo tenía tres años, a veces también se quedaba, porque quería estar con su mamá y su hermanita. Cuando él se dormía, lo acomodábamos en algún lugar hasta que se vayan.
MARIA ELSA PAZCOE (enfermera)

Yo la vi al poco rato que nació, cuando dieron la voz de alarma de que una bebé que había nacido sin signos vitales estaba viva. En esa época yo no trabajaba en Neonatología, sino en piso. Mercedes, la enfermera de Neonato, quien fue la primera que la atendió, me llamó para que la ayude.
Ella me dijo: “Ven, pero no me hagas muchas preguntas, haz lo que te digo”, porque Mercedes era así, directa. Ahí laminamos algodón y la envolvimos. “Pero la estamos envolviendo como si fuera una momia”, le dije. “No importa”, me respondió, “lo importante es que la criatura se caliente”. La colaboré un rato y después me fui otra vez a mi piso.
Esa noche bajé varias veces porque me daba pena ver a la bebecita tan chiquita, tan delgadita. Se veían sus venas y sus arterias, era toda transparente, como si fuera una radiografía en vivo. “Bueno, Mercedes, si vive, se tiene que llamar Milagro”, le dije. Y desde esa noche se llamó Milagro, porque todavía no tenía nombre.
En los días y semanas siguientes, yo casi no entraba a Neonato, porque ahí estaban las otras enfermeras, sino que apoyaba a la mamá, acompañándola en los momentos difíciles. Lo importante era que ella transmita fuerza y esperanza a su hija. Nosotros creemos que cualquier cosa que ella siente, la bebé también lo presiente.
Yo vi cómo ella le daba ánimos a su hija. Le decía: “Gorda, ya pues gorda, tienes que ponerte bien”. Y a veces la bebé se ponía bien así, más rosadita. La mamá me miraba y me decía: “Me merezco un beso, ¿no?”, y nos reíamos.
¡Qué ganas de vivir tenía! Movía sus manitos y piecitos en la servocuna.
MARLENE JUSTINIANO (enfermera)

Cuando nació la bebé, yo tampoco trabajaba en Neonatología, sino que estaba en piso. Lo que me unió al grupo fue que mi hijo nació cinco semanas antes y, cuando volví de mi baja médica, automáticamente me convertí en donante de leche.
Yo hacía turno de noche y el doctor Via Reque me decía: “Tú estás dando leche, no te vas si no me dejas leche”. Al final, me sacaba leche a las nueve de la mañana, a mediodía, a las tres y a las seis de la tarde. Incluso alguna vez ella tomó leche de mi pecho.
No sabemos cuántas mamás han aportado leche. Cuando nacía un bebé en la clínica, pedíamos aporte de leche. Los doctores, que trabajaban en otros hospitales de la ciudad, también traían leche, porque a veces sobraba allá.
Todos los días era una lucha, le dábamos ánimos. “Vamos, vamos, Milagro” le decíamos, “tienes que salir”.
MARIA ORTIZ (enfermera)

Yo no trabajaba en Neonatología, pero cuando pasaba por ahí, me moría de curiosidad por ver a la bebé tan pequeña. Me acuerdo de que Mercedes le tejía vestidos y, cuando se los ponía, parecía una barbie. A Mercedes le gustaba tejer.
Dios dio inteligencia a los médicos para sanar a la niña. Y los padres tuvieron la entereza y fortaleza, siempre luchando, para que su hija viva. Esa actitud motivaba a todos también.
Aquí está uno de los vestidos que tejía Mercedes:

NELSON VIA REQUE (jefe de Neonatología y pediatra principal)
Antes de este caso, teníamos bebés prematuros de muy bajo peso y nosotros, los pediatras, los atendíamos solo con una incubadora, un tubo de oxígeno y nada más. Eso he hecho en Montero durante diez años y aquí en Santa Cruz también en diferentes clínicas. No existía bomba, no existía monitor, no había respirador, ni gasometría. Para poner bicarbonato, teníamos que ver el color del dedo. Para poner oxígeno veíamos el color de las uñas.
La bendición más grande para mí fue que, por esa época, apareciera el servicio de terapia intensiva neonatal. Antes tenía que pelearla solito, con la enfermera, el tubo de oxígeno y nada más, incluso en las noches. A los terapeutas ahora podías decirles: “Toma, querido, les toca, atiéndanla ustedes con estas instrucciones, vuelvo mañana”.
Cuando iniciamos el tratamiento, le dije a la mamá: “Mire, esto va a ser como cruzar el mar, pero en un botecito y con dos palos de remo, nada más. No sé cuánto vamos a tardar, no sé si vamos a llegar, o si en medio camino nos va a agarrar una tormenta y nos vamos a ahogar. Van a haber días de sol en que vamos a ir bien y algunos días nublados con tormenta en que vamos a pasarla mal”.
Y así todos los días le iba diciendo: “Ahora hay sol o ahora está nublado o ahora hay tormenta”. Una mañana noté que tenía cataratas en ambos ojos. Esa catarata, inexplicablemente, se curó solita, sin necesidad de oculista. Es un ejemplo de las tantas crisis que tuvimos.
Cada noche iba a la clínica. Había veces en que llegaba feliz a casa porque estaba bien y noches que me iba hecho pomada porque se estaba muriendo. Antes de dormir, rezaba: “Ojalá mañana la encuentre”. Iba al día siguiente y la encontraba rosada, ¡feliz! Unos días más tarde, otra vez se moría y después, otra vez estaba bien.
Hasta que por fin llegó el día en que se la dio de alta. Salió con un kilo cuatrocientos de peso. Habilitamos una terapia intensiva en su casa para que la sigamos viendo, a la que fui varias veces a verificar que su salud continuara mejorando.
Lo que sigue siendo inexplicable e increíble es que la bebé debería haber tenido mil daños de todo tipo, pero no tiene prácticamente nada. Ahora es una señorita universitaria haciendo una vida completamente normal.
EL SENTIMIENTO DE DOCTORES Y ENFERMERAS
Al final de la reunión social, la conversación giró en torno al involucramiento personal y sentimental que tiene el personal médico con sus pacientes.
Una de las enfermeras comentó:
Hay veces en que nos acostumbramos mucho a un paciente y lo extrañamos cuando se va. Les decimos a las madres, especialmente a las primerizas: “Cualquier cosita llámenos, para orientarle”. A los niños ya no los vemos como pacientes, sino como hijos. Con ella el apego fue mayor, porque hemos luchado por muchas semanas y nos poníamos tristes cuando decaía.
El doctor Galvis añadió:
En el momento en que estamos frente a la familia tenemos que ser fuertes para poder guiar, porque no podemos dejarnos llevar por sentimientos personales en ese momento. Debemos tomar las cosas de manera seria, para mantener la línea del tratamiento y cumplir con nuestro trabajo de la forma más profesional posible.
Entonces, no es que no tengamos sentimientos, como a veces puede parecer. Cuando estamos solos, lagrimeamos, lloramos, nos enojamos, nos cansamos. También somos padres, madres, hermanos e hijos. El sufrimiento incluso es mayor, porque tenemos una responsabilidad añadida, de dar soluciones a un tratamiento.
Hay pacientes que pasan rápido y se van. Pero cuando un paciente se queda para un tratamiento más largo, te marca y se puede convertir en alguien que genera sentimientos en el médico o en la enfermera.
GALERÍA DE FOTOS
Las siguientes fotos se tomaron en el primer cumpleaños de la bebé, en el que se hizo un agasajo a todos los doctores y enfermeras que hicieron posible el éxito de su tratamiento.

Los doctores Freddy Ovando, Ronald Pedraza y Nelson Via Reque

Las enfermeras Katty Calzadilla, Mercedes Rivera y Teresa Flores, con el Dr. Via Reque.
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Nota del editor: Esta historia se basa en una entrevista y posteriores revisiones con Nelson Via Reque realizadas entre enero y febrero de 2019. La redacción y edición son de Marcos Grisi Reyes Ortiz.
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El Dr Viarreque es pediatra de mis hijos. Aparte de ser el mejor Pediatra que hemos conocido a nivel Latioamerica es el mejor ser humano cálido, me ha dado concejos para mis hijos que siempre los he tomado como una bendición
La verdad es que existen los milagros y prueba de esto es la joven a la que el atendió con sus sabios conocimientos.
El Dr. Es un excelente profesional
La vida es un Milagro y estos se dan a cada dia pero no los vemos, Este definitivamente esd un gran milagro. Felicidade Dr. Via Reque por compartir.
Grande Doc Nene! Es parte del milagro!
Impresionante. Doy gracias a Dios por la vida
Una historia de no creer. Pero sí es un verdadero milagro. No hay lugar a duda que está de por medio la intervención de Dios.
ESTO SOLO EXPLICA LA PRESENCIA DE DIOS🙏🙏🙏
Ella es un regalo del SEÑOR, Gracias a la intervencion de los medicos en la Sala de operacion y la Fe de todos que estaban ahí que
La Divina podria haser este MILAGRO.
Saludos y felicitaciones al DR ..Nelson vía reque …por tal hazaña médica ..y todo lo mejor la Mariana …QUE DIOS LOS BENDIGA …Y LOS PROTEJA…
Solo dios lo puedo hacer
Solo Dios lo pudo hacer……Milagro!
Qué maravilla…qué Bendición la suya
Así también creo yo…sólo Dios y el propósito q tiene para cada quien.
Hermosa…preciosa historia…
Otra vez con lágrimas en los ojos digo ‘GRACIAS’
Gracias doctor por compartir esa bella historia y ejercer esa hermosa profesión que es la medicina, no siempre reconocida como se merece.
Es un milagro de Dios…el no nos abandona jamas y tambien gracias al dr Via Reque por su perseverancia y necesidad de salvarle la vida a esta niña…muchas bendiciones dr Via Reque y todo su equipo medico…
Que maravillosa historia, Dios es el que nos concede la vida y en cada vida él tiene un propósito, cada ser humano está lleno de ese espíritu divino, en mi profesión de terapeuta me toca ver cada día un milagro, Dios es amor y en su divina misericordia el obra todos los dias de nuestras vidas, gracias por compartir esta historia.
Los milagros existen. La respuesta es fácil: Dios. Dios misericordioso que todo lo puede.
Yo viví también un milagro maravilloso. Mi hijo nació con Apgar cero, tuvo su primer latido del corazón a los 15 minutos de nacido y también me hablaron de los daños que podría tener y no tuvo nada. Cómo dijo su pediatra que lo vio cada dos días al inicio por tres meses, era un «súper bebé». Un bebé sano. Es un jovencito maravilloso, inteligente, capísimo, excelente alumno, mi consejero y filósofo, ama las matemáticas. Gracias Dios mío porque de Ti viene la vida y los milagros existen.
Hermoso el testimonio de este doctor Dios le dio sabiduría para poder tratar a esa criatura Dios es poderoso resucita hasta los muertos por eso tenemos que alabar y glorificar a nombre el nombre de nuestro señor Jesucristo toda la honra sea para él Amén
MUY HERMOZO Y PORQUE NO VA A SER CREÍBLE SI VIENE DICHO POR UNA EMINENCIA DE Doctor FELICIDADES Y DIOCITO EXISTE Y TAMBIÉN LOS MILAGROS BENDICIONES
La dedicación del equipo de médicos neonatologos pediatras y enfermeras hicieron la diferencia, el milagro de vida de esa niña que Dios los siga bendiciendo siempre al Dr. Vía Reque y todo su equipo por salvar la vida de esta niña y de todos los niños que tuvieron la oportunidad de atender , son médicos de vocación no sólo de título
Maravilla…nada mas…ver como la vida se cuela por cualquier esquinita y florece
Dios bendiga las manos de los médicos, manos que cuidan la vida. Emoción…..
Creace o no, estos casos para los ecepticos, no tienen una explicación logica. Pero para los que pensamos que muchas cosas inexplicables para el razonamiento humano y que lejos esta de comprender. Solo somos un infima parte en este maravilloso espacio, donde hay millones de energias que se mueven y que no podemos ver ni sentir, porque estan en otra dimensión. Para los creyentes solo hay una..DIOS. y este es una demostración más para que la humanidad que se pregunta..donde esta Dios? Púes bien alli estuvo.
Me emocioné con esta historia de vida… sólo un milagro ❤️! Muy querido el Dr. Via Reque!
Soy pediatra y trabaje en Neonatología por 15 años, las mas tristes situaciones que pasé fueron cuando tenia que dar malas noticias a los padres, es una verdadera tragedia.Pero si creo en los milagros porque Dios es todo poderoso y creo que la actual mujer tiene un proposito muy especial en su vida y el Señor le indico el camino ,mas ella debe hacerlo con Amor.
Este caso realmente es científicamente increíble de explicar, yo no soy médico pero me inclino a pensar q los milagros si existen y q esto es obra de nuestro creador, seguramente esta mujer q ahora es la q un día fue un bebé dado por muerto.
Tiene un gran propósito en esta tierra.
Un milagro de Dios Solo eso no tiene explicacion
Muy lindo, son los misterios de la vida, aquí tubo la mano de nuestro Creador bendiciones ya para esta joven
Para Dios nada es imposible, esa bebe tenia un propósito en esta vida … El de mostrar la grandeza y el poder de Dios que va más allá del entendimiento humano..milagro??? Si por que no..Dios es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos… Yo si lo creo…Toda la gloria y honra solo sea para Él.
MILAGRO SOLO ESO UN GRAN MILAGRO
Es bien claro se llama milagro
Excepcional historia clinica, para recordar y tener siempre presente que nuestro creador es el que sana y cura. Es el dador de vida.
No se si llamar milagro… O que el ser humano es una creación tan perfecta, con capacidades, algunas desconocidas, como este caso…
Es realmente un milagro, sabe Dios porque la hizo que viva, tendrá una mision aqui en la tierra, eso hay que hacer un seguimiento, lo que hará ella, la que escribe tambien es prematura, pero nací viva ess es la diferencia
Pues que otra explicación quieren encontrar?? Es un milagro de papito Dios seguramente es un ángel que vino a cumplir alguna misión importante
Hermosa historia! Los milagros si existen! Excelente médico el Dr. Vía Reque además de muy querido, fue pediatra de mis tres hijos, además que salvó a mi hijo menor de una infección muy fuerte. Gracias Doctor Nelson Via Reque, Dios lo bendiga!
Los milagros si existen, son los designio de Dios. Lo preocupante es el costo economico, como por un lado puede ser gratuito y en otro tan caro?
Sin lugar a duda alguna, simplemente un milagro divino, Dios es inconmensurablemente grande.
Espectacular y sí la creo , fue un milagro
Es una linda historia, yo creo en ella, la vida siempre nos sorprende, los profesionales médicos en especial deberian tener siempre presente la posibilidad de una intervencion divina, mas aun cuando no hay una respuesta científicamente lógica
Este es un caso para demostrar que para Dios no hay nada imposible, El nos pide que tengamos fe. Este caso es un testimonio real de su maravilloso poder.
Es un milagro. Y ¿Quién hace milagros sino Dios? Bella historia.
Es un milagro de Dios, solo El hace esto.
Que historia interesante.
Conozco al Dr. Vía Reque, fue médico de mis 3 hijos. Un médico excelente. Le salvo la vida a mi hijo menor de una infección intestinal, que otros médicos no podían curar.
Increíble,somos diferentes desde la Concepción; sin embargo los milagros existen.
Gracias a la intervención del Doctor la bebe prematura para entonces pudo resistir por ser del sexo femenino.
La familia, la desicion del padre para que reciba atencion inmediata en terapia intensiva, los cuidados de los profesionales entre neonatología enfermeras pediatras etc. Todo un equipo contribuyeron este feliz término
Tenemos en Bolivia profesionales que respondan a las necesidades de los pacientes.
Felicidades mil y orgullosos los bolivianos de tener a una campeona estamos seguros que continuará siendo campeona
Gracias por compartir esta hermosa experiencia profesional
Claro que existen los milagros..!!
Los planes del Señor no son los nuestros.
Lo triste es, que mientras unos padres luchan con uñas y dientes por salvar la vida de su hijo, otras madres «interrumpen el embarazo» tan tranquilamente.
Dr mil Felicidades por haber ayudado a la bebita Dios lo bendiga sus colegas ya no hacen su trabajo como lo hizo ud
Dr. Nelson Via Reque…Pediatta de mis hijos…un gran profesional y un gran ser humano!! Gracias por su servicio a nuestros hijos!!.. Dios lo puso ahí para ayudar a salvar a esa niña!! El bendiga siempre su vida y lo siga llenando de sabiduría!! Un abrazo..
Esta niña había sido escogida por Díos desde el vientre de su madre y lo que pasó fue para poder ver la grandeza y amor y sobretodo la fe . Puesta en sus padres
Gracias doctor REQUE POR TIDO LO QUE HIZO, LA SABIDURÍA SIEMPRE VIENE DE LO ALTO
QUE DIOS SIGA BENDICIENDO SU VIDA Y SIGA SALVANDO BEBÉS FELICIDADES!!!!!
Es verdaderamente un milagro sin explicacion posible. Creo positivamente en la historia del Dr Via Reque. Muy allegado a mi familia politica y magnifico profesional.
Lo único que se puede ver es la misericordia de Dios sobre la bebé!!
Dios nos creo con un propósito y su voluntad es agradagradable y perfecta.
Un milagro. Bendito sea Dios!
Que increible,pero soy creyente y pienso que el ser que tiene que vivir y los designios divinos aprueban es imposible contradecir al creador..
Para Dios no hay nada imposible seguro qie tiene algo que cumplir es esta vida la niña y Dios bendiga al Dr. Via Reque por ser un médico de corazón que aqui hay pocos
Un milagro gracias a Dios
Dios le bendiga por ese desprendimiento hacia los más necesitados , al leer esta hustoria se que usted puso alma vida y corazón se que no es nada fácil, Dios le bendiga
Los milagros existen Dios debe tener un propósito especial para esta niña, además el amor de sus padres, de los Neonatologos y Enfermeras han sido crucial. Yo si creo al Dr. Nelson Vía Reque
Solo puedo decir que veo la mano del Supremo Hacedor en esta historia, ayudado por personas que sirvieron de instrumentos divinos para que este caso que va contra toda ciencia humana de FÉ de la existencia de Dios y su poder, a saber el único que dá el milagro de la vida.
Pues nuestro entendimiento no alcanza, lo asumimos como un milagro y una gracia divina. Y creo qur asi tenemos que asimilarlo por ahora…estos son nuestros milagros…!!!!gracias vida!!!
Lo que conocemos como medicina y practica médica no lo explica todo….y hay algo más allá de ella…quizá son indicios de una genética superior, mas fuerte ..y como no tenemos una explicación tangible
Es la mano de Dios que le dio nueva vida y puso a su lado a un buen médico y buen personal
Exelente es un milagro de Dios en medicina es verdad que los milagros existen y gracias al cuidado y la profesionalidad de médico y personal de enfermería.
DIOS OBRO EN LAS MANOS DEL DR. VIA REQUE Y El PUSO TODOS SUS CONOCIMIENTOS.
Un verdadero milagro, cosa de Dios, sin duda!!!!!
Realmente un milagro, que Dios bendiga al médico y la paciente.
Los milagros de Dios, nos rodean sin darnos cuenta…pero este es para creer sin ninguna duda, que Dios existe…
Cada ser humano tiene un destino marcado. La misión que nos asignó el supremo se descubre cuando vamos a partir de este mundo; durante el trayecto, todo parece normal o común, pero al final sabemos cual la razón de vivir en este mundo.
Nada es casual, todo tiene su causa y su efecto.
Para Dios no hay nada imposible…esa niña tiene una funcion importante en esta vida.
No cabe duda que para DIOS no hay nada imposible, esa niña debe tener una hermosa misión en esta vida.
DIOS BENDIGA la vida de este excelente médico.
Como médico considero mas importante asumir posibilidades mas razonables que explicaciones vsobrenaturales. Los milagros suelen ser errores medicos, o los analizamos y aprendemos o continuamos asi.
http://www.eldeber.com.bo/santacruz/Dieron-por-muerto-a-bebe-tras-nacimiento-y-estaba-vivo-20190209-0040.html?fbclid=IwAR1319D7lgykuZ0Vw_8gnRGtRd2favcWi-Ne3u4uks5WP4yKvvQKtNgQvu0
1ero ew un milagto de Dios luego la atencion y perseverancia del medico y personal que atendio a la bb mil gracuas por su perseverancia y Fe en Dios yo tanbien tuve un hijo prematuro hace 48 años nacio con 1 .800 y actualmente VIVE es profecional y sano clzro no tuvo complicaciones solo tardo un poco en su peso normal
Realmente es un milagro que nos demuestra que Dios es el dueño de la vida. Los médicos son sus instrumentos. Dios bendiga las manos de cada médico boliviano y del mundo.
Es verdadero milagro, esta situacion con un desenlace adverso, fatal, los padres o algunos padres ya sea por ignorancia o por no aceptar la perdida de su ser amado, lo llaman negligencia medica, sin saber, o por no darse cuenta que todo profesional en salud, se a formado para salvar vidas., claro esta que no siempre todo va a ser siempre milagro, habra, enalgunos casos,que son muchos, desenlaces fatales, en el que los padres y algun sector de la opinion publica, llevan una tenaz campaña en contra de algunos galenos y por algun caso aislado quieren ver en el desprestigio a todos los medico, ya hemos visto como recientemente, se a intentado destruir, arruinar hasta satanizar a una joven profesional, que lo unico que hizo (pese a ser joven) fue servir generosamente y sin interes economico, pero esa es la realidad,.el dr. via reque, es un excelente medico boliviano, a el le toco felizmente, una historia bella casi increible y con un desenlace muy humano y milagroso., felicidades por la señorita, por usted y por todos los medicos del mundo.
Increíble!!!
Realmente es una benficion la niña y solo la mano poderosa de DIOS hace esos milagros increibles solo hay que creer que el todo lo puede y tambien al.DR que fue el que estuvo al mando de su pronta mejoria y decirle que es una bendicion de DIOS su profesion felicidades y un orgullo saber que tenemos profesionales de esa calidad aqui en bolivia realmente quede sorprendida con la noticia
Mis respetos al Dr. Via Reque, que vivió y experimentó un gran milagro, al mismo tiempo fue un instrumento de Dios, pues es el Único dueño, dador y Creador, que mostró su grandeza a traves de éste maravilloso suceso, ya que el hombre, no está facultado para dar vida, sino, para recibirla y protegerla.
Bueno primero quiero felicitar al Dr. Vía Reque, por su destacada carrera al servicio de nuestra Sociedad cruceña, segundo creo en Dios y los hechos que la ciencia no puede explicar son MILAGROS De DIOS, este caso es uno de ellos por tener todas las características que falta explicaciónes que no son sostenible en tiempo y efecto, pero existen y muchos que no salen a conocimiento público, felicitaciones al profesional Médico que con muchas limitaciones camas de hospitales de instrumentos médicos y personal paramédicos por falta de ítems cumplen con la sociedad con salvar vidas, saludos.
En verdad es algo increíble pero el dice que es cierto.
Admirable y un milagro!! Cuando tiene que ser es!!aunque esté con toda la adversidad!! Nelson mis respetos y saludos cariñosos!!
la vida es un milagro, el fue un instrumento de Dios, para atender este caso el Dr.Via Reque, es una experiencia de la ciencia y lo sobrenatural, ya que ella prácticamente nació muerta, pero Dios dispuso que viviera seguramente tendrá mucho que enseñar al prójimo……
La única explicación es que es Un Milagro de Dios …y ud. Dr. Fue el elegido para ser instrumento de ese milagro….aleluya aleluya mi Dios!!!!
Dios utilizó al Dr.para hacer ese milagro en la bb Dios lo siga bendiciendo con mucha sabiduria Dr.felicidadez
Felicidades Dr. Reque que Dios lo bendiga por los milagros que hizo con esa criatura que ahora es grande.
Dios existe y muchas veces actúa a través de las manos de los Galenos
La niña está destinada a grandes cosas por eso sobrevivió car
Felicidades Dr.Via Reque Dios le bendiga abundantemente los milagros existen.
Realmente fué un milagro y doble pues la enfermera la escuchó, a pesar de su gemido tan apagadito
Cuando Dios dice que vivirá es así, esta niña tiene una misión que cumplir acá en la tierra por eso no murió. Mi hijo falleció en su cama, se durmió y no despertó más tenia 28 años, profesional arquitecto, y a dos semanas de casarse, Dios se lo llevo por que era su hora de partir.j
Solo Dios basta. Y esta hija de Dios vino al mundo con un propósito que se ha cumplido. Es el milagro que hizo el Señor y los médicos fueron instrumentos de EL
Excelente pedriata.
El salmo 139 -16
Mi embrión vieron tus ojos,y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas,sin faltar una de ellas.
Le creo totalmente, mi hijo nació antes del 6° mes de embarazo. A pesar de todos los daños que pueda haberle ocasionado nacer tan prematuro.. ahora es médico. Los milagros si existen!
Admirable la eficiencia médica del Dr. Via Reque. Esta historia de la medicina es digna de estudios doctrinales, porque viene aparejada de un milagro que solo Dios puede conceder. No tiene explicación, solo sucedió y sobre el costo, esa vida es inalienable. La privilegiada merece una vida plena de felicidad como tambien si familia. Felicidades a todo el cuerpo medico que logro materializar el milagro. Tal vez algun fia conozcamos a esa niña, ahora toda una mujer, para que de testimonio fe su vida.
Es un caso digno de poesías y una novela, felicidades a los profesionales, que apoyaron a la campeona, pero mas que a nadie, a los padres, que no sabemos como hicieron pa cubrir los gastos, en un pais donde la salud publica es un desastre
Una eminencia el Dr. Vía Re que. Fue parte del equipo médico que trabajó en miboarto, complicado por una necrosis intestinal que a.enazaba la vida de mi bebé y la mía. Gran equipo el de la Clínic a Urbarí, y el Dr. Vía Reque una autoridad en su especialidad. De los grandes médicos que tenemos en el país.
Los milagros existen, porque Dios muestra su existencia de esta manera.
Excelente doctor, Nelson Via Reque, fué pediatra de mis dos hijos y lo recuerdo con mucho agradecimiento
Mis saludos y agradecimientos para el Dr. Via Reque un gran Medico fue su Pediatra de mis tres niños , ahora ya mayores.
Un una gran obra de mi Dios, manifestada en la niña y el Dr. Nelson Excelente Médico.
Dr. Nelson pediatra de mis dos hijos y también fueron pequeños , excelente médico.
El Dr. Via Reque es un excelente pediatra. Él atendió a mis 2 hijos y a mi hija en su infancia y niñez. Estamos muy agradecidos con Él. Damos gracias a Dios por ponernos en su camino y en sus manos como profesional.
Milagro de vida…
Los milagros suceden y es cuando así lo quiere Dios, yo nací de 1 k 200g y estoy viva me termine en los tres meses de incubadora y somos muy luchadoras y triunfadoras, gracias Dr. Por su dedicación
Es el poder de Dios y su gran amor por todos y el PLAN DIVINO que tiene para todo SER HUMANO
Que linda historia.. El Dr. Vía Reque es un gran pediatra, mi hija fue su paciente hasta la adolescencia. Confianza total en él. Este caso, nos demuestra que hay un poder más grande que el hombre, el poder de Dios!
Una satisfaccion saber algo de un amigo de la infancia de mi familia y vecino en la ninez en el barrio, Av. Ballivian y Ramon Rivero en Cochabamba. Ya he difundido a Gladys y Gloria. !Felicidades Nene!.
Realmente sorprendente, no se puede explicar los misterios de la vida, y que hay de la catalepsia? Tengo entendido que los síntomas son: pérdida de movilidad, sensibilidad del cuerpo, el corazón deja de latir, el cuerpo permanece paralizado.
Dr. Vía Reque un gran ser humano..una persona con mano santa con un gran corazon solidario un excelente profesional. Me faltan palabras para describirlo. ..sólo me queda decirle muchas gracias y Dios lo bendiga. ..Saludos de sus pacientitos Arauz Rivero..
Por supuesto que esto fue un milagro de Dios, no hay ninguna duda!!!
Es un buen medico, él si cumple su juramento que estudió para salvar vidas Felicidades Dr como usted son pocos
El fué y sigue siendo el Ángel de los niños que nacen en mi familia . Un médico a cabalidad con un corazón muy grande. Gracias Dr Nene Via Reque por tanto.
Patricia Torricos de Calderón.
Excelente Pediatra de la familia Vespa. Siempre con mucha dedicación a sus pacientes. Dios lo bendiga siempre 💕
Una historia increible pero cierta. Gracias a Dios y a la ayuda de todo el equipo médico sigan adelante.
Un maravilloso milagro, alguna vez oí casos similares. Es una grandiosa labor del médico.
Aqui no hay lioooo simplemente un milagro de Dios
Doy fe de la historia contada por el doctor. Hoy ella cursa una carrera en la Universidad. Estudio lenguaje de seña para ayudar a niños sordos. Pues como dijo el doctor fue la única secuela que le quedó de su larga batalla para seguir viviendo. Algo que también superó con varios años de terapia y con el gran apoyo de sus padres y hermano.
Hoy en día sólo los audífonos que lleva puesto nos recuerda de esa gran historia.
Yo fui su Fonoaudiologa desde pequeña y hoy en día ella forma parte de mi familia.
Recalcó lo que dice el doctor . Esto no es más que un milagro de Dios.
No cabe duda q hay médicos q aman lo q hacen por salvar vidas q solo Dios sabe cual es su propósito con aquellas vidas FELICIDADES DOCTOR Y Q DIOS LO BENDIGA PORQUE EL LO PUSO A USTED ESE DIA 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
Eso es lo hermoso de la medicina, que hay casos inexplicables para la ciencia, y nos hace a los médicos depender del poder de Dios y su poder, reconociendo que sólo ayudamos a tener una mejor condición de vida al ser humano, no damos vida, porque ella sólo la da Dios.
Milagro de Dios, el Dr. Es un excelente profesional, que muy dedicado a su profesión, operó a mi bisnieto de 3 semanas en el Hospital de Niños, gracias a Dios todo bien, ya ya tiene 6 años y el recuerdo de esa operación es su cicatriz, y Dios lo bendiga
Es increíble este doctor, fue médico de mi hija Cami la Lopez Ficarra, es un ángel enviado de Dios, este caballero curo, CURO a mi hija de una tremenda alergia, y de otras cosas, estoy Agradecida y le creo a este estudioso, buen ser humano que tuve el honor de conocer gracias por todo y por tanto lo amo dr bendiciones a su vida
Yo estaba de turno esa noche que nació ,Milagro que es el nombre de la prematura que nació con 500 gr de peso.mis colegas de neonatogia la atendieron. Es verdad todo lo que cuenta el Dr Vía Reque,
Dios existe!
Y el tiene la última palabra que se cumple quiera o no el mundo entero!
Si Dios manda a uno de sus hijos es por algo y para algo q se debe cumplir en esa vida . El dr fue el medio para. Q este milagro se cumpla y la niña tiene un propósito aún día Dios lo dará a conocer , bendiciones
Esto no es que no haya una explicacion, simplemente DIOS quizo q asi sea y bendijo sus manos doctorazo
Como relata mi colega y amigo eminente pediatra y excelentes ser humano. Es un caso extraordinario y Milagroso. La fe y sacrificio de los padres fueron compensados.
Dios usó a uds los medicos para salvar la vida de esa niña! Gran obra, mis respetos y bendiciones
Tengo el orgullo de ser amigo de Nene. Su calidad humana es excepcional.
Conosco una historia igual , y no se si es la misma , Divina .
Yo si creo!!! En esa y en varias historias reales atendidas por el dr vía Reque , confió plenamente en él y pongo en sus manos lo q mas amo en esta vida a mis hijos!!!
Es que… cuando la naturaleza y el ser divino te da, nadie puede quitarte…bendiciones…
Increíble, felicidades querido Nelson!
en la biologia muchas veces ocurren cituaciones inesplicables.lo cierto es q los milagros existen y pasan por algo .un testimonio q nos debe poner a pensar y analizar lo hermoso q es la vida y debemos vivirla bien en el buen sentido de la palabra.
Esta bellísima y real historia, es un milagro maravilloso.